Mix de abril, mayo y junio 2018

Parecería que se ha vuelto costumbre que en este blog haya meses enteros sin entradas que coinciden con exámenes por rendir. Supongo que es parte de acostumbrarse a nuevas rutinas pero no importa, porque me vuelvo con un triplete. Para compensar esta ausencia trimestral traigo, como en cualquier mix, un montón de cosas que vi, leí o escuché entre libros de texto y el otoño sureño. No hay tantas cosas como si fueran tres meses de vacaciones, claro está. Pero hay aquí ciertas obras que me han encantado y que ya están entre mis favoritas.

original

Perfectos desconocidos

2017| Álex de la Iglesia | Comedia, remake | 96 min. | ★★★

El primer film que veo del cineasta español Álex de la Iglesia y dudo que sea el último, a pesar de que no me haya parecido una comedia redonda. Basada en la cinta homónima italiana, la historia se desarrolla en una cena de amigos que deciden poner todos sus teléfonos sobre la mesa y compartir con todos cada mensaje o llamada que les llegue. La trama invita a ver cómo las cosas se desmadran cada vez más, con los secretos desvelándose y los personajes dudando cada vez más del otro mientras que intentan ellos mismos no quedar al descubierto. Los primeros dos actos van in crescendo en los que las risas aumentan hasta que, después del frenesí de complicaciones, todo lo construído se cae, reemplazando la comedia negra por un intento de drama que no termina de funcionar, sumado a una conclusión que da la impresión de que algo no cierra bien en la ecuación. En parte porque cuesta empatizar con personajes que se presentan como gente muy particular, por momentos desquiciada y a su vez porque se le ven los hilos en varias ocasiones. Un tanto predecible con un tercer acto poco convincente, pero aún así un retrato interesante de esta época además de sumamente entretenida.

James Acaster: Repertoire

2018 | Comedia, stand-up | 4 episodios | Netflix | ★★★1/2

Sucede seguido que, en lugar de ponerme lo que tengo en la lista de mi cuenta de Netflix, exploro el catálogo a ver si me encuentro con alguna joya inesperada o añaden series y películas que me encantan. A comienzos de abril, se estrenó en la plataforma un especial de stand-up de cuatro capítulos a cargo del humorista británico James Acaster. Al ser producción originial de los mismos, anuncios estaban desperdigados por todas partes, por lo que llamó ligeramente mi atención, a pesar de que a priori el trailer no me pareció tan bueno y que dentro de la comedia no suelo preferir el stand-up. 

Sin embargo, una vez vista la primera parte no podía parar, y de hecho he repetido mis partes favoritas. Acaster hace un hilo un tanto peculiar de historias surrealistas y bizarras propias del mejor humor británico, narradas de forma interesante e inesperada por momentos. Conecta chistes que ya usó en otros trabajos con nuevos y construye cuatro capítulos sólidos, lo cual es algo a destacar en un género que a veces queda simplemente en una sumatoria de anécdotas que buscan simplemente la complicidad del público; o al menos desde mi punto de vista. Tanto si te gusta el stand-up como si no, te recomiendo mucho este especial con un giro fresco al género de la mano de un personaje estrambótico e hilarante.

La vida de Brian

1979 | Terry Jones | Comedia | 1h 34min | ★★★★★

Ya que hablamos de humor británico, la plataforma de streaming incorporó a su catálogo en mayo todas las películas y la serie de televisión de Monthy Python, considerados los Beatles de la comedia y de gran influencia en este ámbito.

Hacía pocos años supe de su existencia cuando por televisión vi una escena de La vida de Brian, un film que nos cuenta los infortunios de un hombre que nació el mismo día que Jesucristo y es tratado como Mesías por error. En su momento no pude terminarla, y aprovechando su reciente disponibilidad en Netflix, decidí verla por fin.

No tengo mucho más que añadir que la mayoría no haya dicho ya sobre esta película. Es una obra maestra con todas las letras. Satiriza un montón de aspectos de las sociedades occidentales, hace reflexionar y prácticamente todas sus escenas son icónicas, memorables, repetibles y citables en cualquier conversación. Es fascinante ver la cantidad de cosas que contiúan sucediendo o que tienen incluso más gracia teniendo en cuenta lo que sucede en la actualidad, permanece totalmente vigente. Si no la has visto no sé qué estás haciendo en este momento, porque es muy fácil de encontrar siendo un clásico, las carcajadas están garantizadas. Seguramente vea el resto de películas de ellos, y ya estoy disfrutando de su programa Monthy Python’s Flying Circus.

Merlí (sólo primera temporada)

2015 | Héctor Lozano | Drama | 13 episodios | ★★1/2

Las series españolas están causando un gran revuelo en Latinoamérica. Todo el mundo imita el acento, las calles comerciales se llenan de trajes de La Casa de Papel, empiezan a hablar de historia del país ibérico con El Ministerio del Tiempo y debaten sobre educación chapuceando catalán con Merlí.

merli5

Después de tanta referencia y recomendaciones esperaba mucho más de lo que obtuve. El profesor de filosofía tiene cierto encanto en su descaro, claro está, pero lo que promete ser una premisa que ponga en cuestión el sistema educativo, el rol del docente y sirva como medio divulgador de la misma, se queda en otra serie adolescente del montón. Da más centralidad a los problemas de los chicos, los líos de Merlí con los demás adultos y no pasa de ahí. Todos los alumnos son estereotipos andantes que usan sus vocablos juveniles y se la pasan bebiendo, teniendo sexo y lidiando con sus padres. Seguramente varios se puedan sentir identificados con los ellos, pero no es mi caso. Creo que a este tipo de enfoques les falta algo de diversidad y de sustancia.

Por otra parte los guionistas de esta serie adoran a su protagonista tanto que no sólo hacen que el desarrollo de la trama le de la razón constantemente, sino que nunca sufre consecuencias cuando se equivoca. Tratandose de una serie “de divulgación filosófica” que propone a los jóvenes una forma más crítica de ver el mundo eso es un mal signo.

Tiene sus buenos momentos y un final logrado, pero no creo que con eso me alcance para querer ver sus otras dos temporadas.

The Story of Diana

2017 | Rebecca Gitlitz | Documental, biografía | 4h | ★★★1/2

e63447aea0779c52ee111d80b99ee785f8ea7f0f

En 2017 se cumplieron veinte años de la muere de Diana Spencer y, como es de esperarse, gran cantidad de documentales fueron creados para conmemorar y analizar desde una retrospectiva más contundente la historia y el impacto que tuvo en el Reino Unido y en el mundo el “cuento de hadas” que se tornó en tragedia de la Princesa de Gales. Habiendo visto una gran cantidad de programas y películas sobre ella dado el interés de mi madre, que era adolescente cuando sucedió la famosa boda real, puedo decir que dentro de todo ese material éste documental dividido en dos partes es de lo mejor que se puede ver sobre el tema.

Ponen sobre la mesa las numerosas aristas de Lady Di y todo lo que la rodeó desde su exposición al público. El manejo que tuvo de su imagen, su relación con Carlos, la dinámica con los medios de comunicación, el legado que dejó en la Corona británica y en las celebridades en general, entre otros puntos de su historia son desarrollados. Con la participación de su hermano, personas que trabajaron en los tabloides en su momento, gente del seno de la monarquía y otros participantes que de alguna forma en los sucesos contados aportan sus perspectivas que, sumadas a una buena edición, forman dos largometrajes que valen mucho la pena; más allá de que te interese o no saber sobre la vida de “la princesa del pueblo” o los escándalos de la monarquía, es un material que despierta reflexiones acerca del cuarto poder, dejando la puerta abierta a pensar en nuestros tiempos en comparación al panorama hace dos décadas.

27: Gone Too Soon

2018 | Simon Napier-Bell | Documental, música | 1h 30min | ★★

Mi fascinación creciente por los documentales es cada vez más notoria en el blog y en mi cuenta de Twitter. Se trata de una forma muy entretenida de aprender y a pesar de tener sus métodos deja cierto margen a la creatividad de sus desarrolladores. Al ver el ingreso al catálogo de Netflix de uno dedicado al asunto a veces místico y a otras amarillista como el club de los 27, me preguntaba cómo lo podían abordar.

Francamente no aporta nada, se basa en segmentos con pequeñas biografías de los “miembros” e intentan conectar esas historias con los vaivenes de la industria musical y la droga, cosa que ya se encuentra muy extendida en internet y otros trabajos similares. Es decente para el que no conoce nada sobre el emblemático grupo de músicos, pero no destaca en nada.

27-1000x450

Songs Of Faith And Devotion

1993 | Depeche Mode | Mute/ Reprise Records | spotify | ★★★★

Desde hace bastante tiempo que identifico cada año de mi vida con un músico. Por más variedad de artistas que escuche, hay uno que descubro y que durante doce meses es lo que más suena en mis auriculares. Voy descomponiendo sus sonidos, recorriendo su discografía, a la vez que me acompañan sus composiciones en todos los eventos del año, a modo de banda sonora. El pasado 2017 fue atravesado por la discografía de Arcade Fire, que probablemente termine escribiendo sobre ellos en un futuro. Actualmente, fui desplazando a los canadienses (sin dejar de tararear sus temazos, por supuesto; los artistas que marcaron años anteriores no son borrados de mis listas de reproducción bajo ningún concepto) por los hits de la banda inglesa Depeche Mode, que muchos conocerán por sus padres y otros tantos por su juventud. Estrellas del sintetizador a lo largo de la década de los ochenta, los de Sussex siguen en el presente grabando discos y haciendo giras, aunque nunca con la relevancia que tuvieron hace treinta años. En gran parte es por su estancamiento en cuanto a innovación con la música electrónica, pues se podría decir que desde la retirada de Alan Wilder el sonido fue cada vez más formulario. Aunque esa cuestión no es lo que importa en este mix.

No quiero incurrir en la historia de la banda, aunque tiene bastante importancia a la hora de hablar de su octavo álbum de estudio. Como decía antes, en los ochenta fueron grandes exponentes de la música electrónica, y su carrera estaba en la cima con Violator (1990), donde están sus singles más conocidos por el público general. Era a lo que parecía estar destinado a ser desde que se fue Vince Clarke, nada más sacar el primer disco.

Pero vamos al punto. Después de tal triunfo mundial, había mucha expectativa con el próximo trabajo de los ingleses, y muchos se decepcionaron cuando en 1993 sale a la luz Songs of Faith and Devotion, que se alejaba bastante del sonido que fueron perfeccionando desde que comenzaron, con muchos toques de gospel, blues y hasta el grunge. Aquí apostaron por lo analógico, incorporando batería, guitarras como en Violator y coros de gran potencia. Sin embargo, es un gran muestrario de las composiciones de Martin Gore, con las temáticas en las que brilla. Sexo, amor, pecados, todo eso está aquí – sobre todo los asuntos religiosos, que son centrales – con la mejor interpretación vocal que Dave Gahan haya hecho. Son canciones muy sentidas teniendo en cuenta que el cantante estaba casi al borde de la muerte.

Así como en su momento fue polémico entre los fans o incluso la crítica, con el tiempo fue siendo más reconocido, incluso es considerado el último gran disco de la banda, después del cual Wilder no participó más. De apuesta arriesgada, en un momento en el que el grupo casi se pierde por completo entre drogas, alcohol y disputas; Songs of Faith and Devotion no es sólo un imprescindible de Depeche Mode (que es ideal para conocer algo del grupo si no te gustan los sintetizadores), también de la década de los noventa.

 

Dummy

1994 | Portishead | Go Beat | spotify | ★★★★1/2

Pasamos de un gran disco noventero a otro.

Estos meses donde vivo fueron muy lluviosos y grises. Sobre todo en mayo, día tras día había una atmósfera calmada, en ocasiones extenuante, que suele ir acompañada de películas animadas o música que vaya en consonancia con el ambiente. Ahí es donde entra Portishead, una banda que hacía tiempo me decepcionó por no resultar ser lo que esperaba por mi desconocimiento del trip hop. Sin embargo, cuando ví que en Versus, un programa radiofónico que se ha vuelto un indispensable cada miércoles, iban a enfrentar su Dummy contra Heaven or Las Vegas, de Cocteau Twins (escucha ese combate aquí) me decidí a darle otra oportunidad al grupo de Bristol. No pude haberme econtrado con un disco que más adecuado para el momento.

Con su beat que alterna entre lo puramente urbano y lo sofisticado, sumado al timbre delicado y melancólico de Beth Gibbons, el tono del álbum te inserta en una atmósfera oscura, aterciopelada y con la clase de un soundtrack refinado. Junta elementos que a primeras no parecerían quedar tan bien juntos y, pese a ser ya muy aclamado, sigue sorprendiendo. Una gran forma de descubrir el género.


Éstas fueron las cosas que, para bien o para mal, destacaron en los últimos meses de pausa en el blog. Menciono también a la película Sing Street, un musical del 2016 que me fascinó, y que si no está en esta entrada es porque ya hablé de sobra en twitter acerca de ella, además de la reseña que hice en mi cuenta de Letterboxd, que voy a ir actualizando al igual que este espacio.

 

Y ustedes, ¿qué cosas pueden recomendar que hayan descubierto hace poco? ¿Conocían alguna de las de este mix? Como siempre los comentarios son más que bienvenidos.

 

 

 

 

Anuncios

10 grandes canciones que ganaron los Oscars.

Se acercan los premios de la Academia y, con ello, la polémica. Las nominaciones injustas, el asunto de la mejor película, la diversidad, la política y demás cuestionamientos son de lo que todo el mundo habla en esta época del año. Y es que, nos guste o no, estas ceremonias se volvieron luego de nueve décadas una institución, una referencia para muchos de qué películas ver, además de carnada para la prensa rosa y los obsesionados con las celebrities. Es difícil ignorarlos cuando se tiene un espacio en el que escribes sobre cine entre otras cosas, así que en lugar de escribir sobre esta edición en particular, quiero aprovechar para introducir la temática musical en Vorágine de Palabras. He aquí no un “top 10”, pues hay millones de grandes canciones que quedarían fuera y que han marcado a muchas personas y generaciones de espectadores. Sencillamente enumero una decena de ganadoras al Oscar a la Mejor canción original que fueron y son trascendentes, que representan muy bien al largometraje del que provienen o que han pasado a estar en la cultura popular desligándose del material para el que estuvieron hechas en su momento.


Jai Ho

Slumdog Millionaire | 2008 | A. R. Rahman y Gulzar Tanvi Shah

La más pegadiza de la lista, esta composición de ritmos hindúes es una de las pocas en ganar la estatuilla cuya música tiene orígenes no occidentales. Fue todo un hit en el año de estreno de la película y sin duda la secuencia en la que aparece es lo que más recuerdo de la cinta de Danny Boyle.

The Way We Where

The Way We Were | 1973 | Alan Bergman, Marilyn Bergman, Marvin Hamlisch

Escoger entre ésta y Evergreen (ambas interpretadas por Barbra Streisand) fue difícil, pero la nostalgia que irradia The Way We Were, con la melodiosa voz de la cantante dejan un preciosa introducción a la obra de Sydney Pollack. Hayas visto el film o no, es una canción que trasmite mucho. No sólo ayudo a revivir la carrera de Streisand, sino que ha sido versionada por varios artistas. Temas de corte clásico como este ya no son comunes en el cine y menos en las listas de éxitos.

(I´ve Had) The Time of My Life

Dirty Dancing | 1987 | John DeNicola, Donald Markowitz, Franke Previte

Los 80 fueron a nivel musical una delicia, y la Academia se encargó de premiar canciones icónicas, que a día de hoy se escuchan en la radio y que cualquiera reconoce de inmediato. Dos películas estrella de la década trajeron consigo temazos para el recuerdo acompañados de escenas memorables, ambas sobre baile. Flashdance y su What a feeling merecen una mención, pero este dueto entre Bill Medley y Jennifer Warnes rompieron con la pista. ¿Quién no soñó con bailar como Patrick Swayze y Jennifer Grey al escuchar esto?

Skyfall

Skyfall | 2012 | Adele y Paul Epworth

La más reciente de las diez y la primera canción de una película de James Bond en ganar el premio (que era hora), la interpretación de Adele es espectacular, juntando lo clásico y lo moderno. Sin duda, una gran introducción sonora que tiene la marca del 007 por todos lados.

My Heart Will Go On

Titanic | 1997 | Jamer Horner, Will Jennings

Un gran blockbuster como Titanic tenía que ir acompañado de una canción cargada de épica y tristeza, y Céline Dion cumplió ampliamente con el reto. Seguramente es de las más reconocibles de las ganadoras y además sigue siendo asociada al film de Cameron. A su vez es el segundo single más vendido por una artista femenina de la historia.

When You Wish Upon a Star

Pinocho | 1940 | Leigh Harline y Ned Washington

La banda sonora de la infancia de muchos, el tema de cabecera de The Walt Disney Company y hasta una canción de Navidad en numerosos países. Tanto ha conseguido que ya poco se la asocia con la adaptación animada de la novela de Carlo Collodi.

Muchas más canciones de la casa del ratón fueron ganadoras de este premio, sobre todo en la década de los 90, teniendo a Alan Menken como compositor de cabecera. Casi entraba en la lista Colors of the Wind (Pocahontas); sin embargo, pocas composiciones transcendieron tanto durante los años como ésta.

Lose Yourself

8 Mile | 2002 | Eminem, Jeff Bass, Luis Resto

La primera canción de rap en ganar en la estatuilla y el mayor single de Eminem. Como no-seguidora de este estilo de música, debo decir que no deja de ser inspiradora, efectiva y una excelente introducción a lo que es el género, rompiendo barreras y prejuicios. Dan ganas de hacer caso a la invitación del artista y ver la cinta de donde proviene.

When You Believe

El Príncipe de Egipto | 1998 | Stephen Schwartz

He aquí una canción que difícilmente encontrarán en la mayoría de rankings de este estilo. A pesar de ser emotiva, bella, atemporal, humana y esperanzadora está terriblemente eclipsada por las ganadoras de Disney. Aún así, esta canción merecía el premio que obtuvo y este puesto. El puente en hebreo me sigue poniendo la piel de gallina.

Por supuesto me estoy refiriendo a la versión de la película, y no a la que interpretaron Whitney Houston y Mariah Carey.

Streets of Philadelphia

Philadelphia | 1994 | Bruce Springsteen

Al igual que la anterior, la humanidad que desprende la composición de Springsteen es increíble. Contundente, efectiva y conmovedora. Tras ver la película, es normal que provoque un nudo en la garganta como mínimo, pues realmente hace pensar y trasmite tanto como la obra que acompaña.

Somewhere Over The Rainbow

El Mago de Oz | 1939 | Harold Arlen y E. Y. Harburg

En cualquier lista de este tipo no puede faltar esta canción, conocida y extendida desde la desesperanza de la Segunda Guerra Mundial hasta nuestros tiempos, siendo versionada continuamente. Himno a lo largo del siglo XX y responsable del éxito posterior del musical al que pertenece, es imposible borrarse la imagen de una inocente Judy Garland cantándola como Dorothy. Pensar que la MGM quiso removerla del largometraje.


Esas fueron mi selección para conmemorar estos 90 años de premios. Quedaron fuera grandes como Moon River, Raindrops Keep Fallin’ On My Heady o The Way You Look Tonight, entre otras. Sin embargo, creo que es un listado diverso en cuanto a estilos y épocas.

¿Hice alguna gran omisión? ¿Hubo alguna injusticia en la entrega de la estatuilla en esta categoría? ¿Qué canción te trasmite más? Los comentarios están abiertos…